Tiempo para…


Siempre me llamó la atención cómo, en las ciudades o pueblos chicos, la gente tiene más tiempo para compartir con sus amigos. No sólo para tomar unos mates y dejarse llevar en una conversación sin sentido. Sino también para darse una mano. Al igual que en las aldeas de algunas culturas aborígenes, en algunos pueblos que tuve la oportunidad de visitar (en la Patagonia, en Brasil), las personas hacen del acto de ayudar a un amigo, toda una celebración.
“Mañana nos juntamos a comer una feijoada y ayudar a Pedro a arreglar su barco”, recuerdo que me contaba un amigo que vivía en una isla de Brasil. Era todo un plan que se extendía desde la mañana temprano y en el cual todos ayudaban a realizar un trabajo que Pedro, un viejo artista que vivía en un velero, no podría haber concretado solo.
Algo parecido sucedía con unas personas que conocí en Villa la Angostura. Eran un grupo de jóvenes de Buenos Aires, con hijos pequeños, buscando crear un medio de vida en ese alejado paraíso. Nunca les faltaba alguien que los acompañara en camioneta a buscar mercadería a Bariloche; las mujeres siempre tenían cerca otras mujeres a quienes dejarle sus chicos si tenían un compromiso. Aunque vivían en un lugar hermoso, estaba repleto de obstáculos, especialmente en invierno. Pero justamente esa sensación de estar lejos de sus lugares de origen, emprendiendo proyectos en un lugar aislado, los volvía más unidos, más comunitarios. Y el ritmo de vida que llevaban, mucho más lento que el que tenemos en las ciudades, les permitía tener todo ese precioso tiempo para compartir con amigos.
Por eso, rescato algunas reflexiones que pasaron por mi cabeza ayer, 20 de julio, mientras cocinaba para mis amigos. Si está permitido pedir deseos a esta altura del año, pido:
Más tiempo para conversar con mis amigos, cocinar para ellos, caminar juntos, invitar una amiga a quedarse a dormir como cuando éramos chicas, compartir un libro, una película, un disco, hacerle un favor a alguien, regalarles mi tiempo, mis horas, mis noches y mis tardes de domingo.


















